Sabes lo mucho que te aprecio, y en verdad me duele mucho verte sufrir así, me duele verte tendida por el suelo lamentándote y gimiendo del dolor que te dejo ese último amor que no resultó como esperabas, pero eso no es lo que más me angustia, sé que todos necesitamos un tiempo para recuperarnos después de alguna decepción, sé que ese tiempo depende más de la forma de ser de cada uno, pero creo que tu simplemente no quieres salir de ahí.

No quiero venir a decirte lo que tienes que hacer, ni tampoco quiero presentarme como si fuera un ejemplo viviente, solo quiero que sepas que estoy aquí para ti como tú lo has hecho por mí en muchas otras ocasiones, quiero que estés consiente de que a pesar de hacer todo lo posible por alejarte del mundo nunca vas a estar sola, y que aunque te enojes conmigo y me mandes al diablo un millón de veces no me voy a ir, al menos no hasta que estés recuperada, si después de haber sanado aun quieres que me aleje de tu vida lo haré, pero hasta entonces voy a seguir a tu lado.

No voy a decir que entiendo cómo te sientes, pero si puedo decirte que tengo una idea, cada uno es un mundo, pero al final todos sentimos de manera similar, y yo también quise que me dejaran en paz cuando pase por aquel mal momento en el que ustedes me apoyaron y me demostraron que tenía unos ángeles en la tierra y que se hacían llamar mis amigas, quería que se largaran, solo quería seguir sufriendo, pero ustedes me acompañaron y poco a poco pude sentir su calor y regresar a ser yo misma.

Así que aquí voy a estar para ti, y te voy a repetir mil o un millón de veces si es necesario aquellas palabras tuyas que me hicieron comprender la gran pérdida de tiempo que estaba dedicándole a esas emociones obscuras que no me traían sino desesperación y sufrimiento, tú me dijiste: “A veces olvidamos que solo vamos a vivir una vez”, hay que darnos el tiempo para sufrir, para lamer nuestras heridas y después levantarnos, no podemos perder nuestras vidas en algo tan feo como solo quedarnos sufriendo, añorando u odiando a alguien o algo.

Podemos vivir nuestra vida como queramos, a fin de cuentas es nuestra, pero que mejor si al final nos sentimos orgulloso, que mejor si podemos decir que valió la pena, que pudimos superar nuestros propios miedos, nuestros tabús, si pudimos encontrarnos con nuestra propia esencia y compartirla con los seres que amamos, se trata de existir sin arrepentimientos.

Autor: Sunky

 



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