Disculpa que te interrumpa, ahora mismo que estas por echar nuestra relación al carajo, por terminar todo lo bueno que juntos hemos construido, por echar a arder estas páginas de nuestra historia, sé que posiblemente estas deseando que me quede callada para que puedas decir tus últimas palabras y marcharte, solo quiero hacer un paréntesis para decirte que pienses bien lo que estas a punto de hacer, porque hay ocasiones en que no existe la marcha atrás, y precisamente está será una de ellas.

Lamento decirte que yo no creo en las segundas oportunidades, sé que las personas valoran más lo que acaban de perder, al darse cuenta de la falta que les hace ese bienestar que emanaba de su antigua compañía, y también sé que el remordimiento, el arrepentimiento, el dolor y la soledad, son buenos maestros para aprender a valorar aquello que alguna vez se tuvo y que por estupidez se perdió.

Sé que algunas personas después de comprender lo tontos que fueron regresan implorando perdón, implorando una segunda oportunidad, y que son pocas las personas que les niegan esto que muchos consideran “un derecho” el derecho de reivindicar los pasos, de cambiar y de demostrar que han aprendido la lección, sé que algunas veces funciona otorgar una segunda oportunidad, sé que hay casos muy raros en los que las personas de verdad aprenden y no vuelven a cometer el mismo error jamás.

Pero así como sé esto, también sé que son muy raros esos casos de los que hable, sé que el que la hace, regularmente la vuelve a hacer, en el momento que siente que se ha ganado de nuevo un lugar en el corazón y la mente de la amada. Sé que lo más común siempre es esforzarse más la primera vez, porque en la segunda ya se tiene en la mente ese camino de ser perdonado, simplemente con regresar con la cola entre las patas, con una cara de arrepentido y contando la triste historia que vivieron cuando no estaban con la persona amada.

En lo personal yo no pierdo mi tiempo ofreciendo segundas oportunidades, yo pienso que si alguien es lo suficientemente inteligente para darse cuenta del valor que tengo, y de todo lo que soy capaz de aportar en la relación aprovechara la primera y única oportunidad de estar conmigo, y si resulta que es la persona adecuada nunca se alejará de mí.

Así que ya lo sabes, conmigo no hay segundas oportunidades, conmigo es ahora o nunca, y ahora sí, disculpa por haberte interrumpido, solo quería dejar bien claro esto que te acabo de mencionar, puedes reflexionar de nuevo tu decisión o puedes ponerle a nuestra historia no un punto y aparte si no un punto final, sabiendo que no tendrás una segunda oportunidad.

 

Autor: Sunky



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