No puedo negar que te amo demasiado, no puedo decir que no es verdad el hecho de que estamos hechos el uno para el otro, que mi corazón se vuelve loco con solo mirarte y comienza a latir a mil por hora, siempre imagine que terminaríamos juntos nuestra historia, que quizás no sería fácil pero que al final encontraríamos la manera de hacer que las cosas funcionaran, porque teníamos la actitud de luchar juntos para ver nuestra relación florecer en algo inimaginable incluso para nosotros dos.

No puedo decir que fuiste un error ni por un momento, eres esa persona cálida, amable, sincera, cariñosa que siempre quise a mi lado, y aunque también tienes tus defectos en realidad son cosas a las que he llegado a acostumbrarme de tal forma que han dejado siquiera de molestarme, en verdad nunca creí que llegaríamos a ser así de compatibles como lo somos, y tampoco creí que pudiera ser capaz de sentir una amor tan intenso, tan fuerte, tan puro, como el que siento por ti, y es que en verdad lo que siento hacia ti es algo que ni yo misma logro a veces comprender, porque con gusto soy capaz de olvidarme de lo que quiero, de lo que me gustaría, con tal de que tu estés bien y que seas feliz.

Son precisamente estas últimas cosas que he mencionado aquellas que me obligan a dejarte atrás, por una parte, mi intención de que estés bien, de que no sufras, de que pases por la menor cantidad de sufrimiento en esta vida, y por otro lado tu carácter tan gentil, en esta ocasión esos dos factores resultaron en una trágica combinación.

Tus padres han hablado directamente conmigo diciéndome que no soy bienvenida en tu familia, que nuestra relación está condenada a ser solo un noviazgo, pero que jamás podrá convertirse en algo más, me dijeron que ya lo habían tratado contigo y que tu simplemente no quisiste confrontarlos de ninguna manera, ellos han interpretado que yo no soy tan importante siquiera como para que pelees por mí, pero yo sé que están equivocados, es sencillamente que eres tan noble que no has querido pelear con ellos, que aunque sabes que están equivocados no te gusta discutir con ellos porque los amas y los respetas demasiado.

Sé que a mí tampoco me dijiste nada por la misma razón, imagino lo mucho que has de estar sufriendo, me imagino tu corazón partiéndose en dos por la agonía de amar a los dos lados y que de alguna manera se encuentren opuestos de tal manera que tengas que elegir entre uno de los dos, yo te amo tanto que deseo evitarte ese sufrimiento, prefiero ser yo quien te pierda, prefiero llorar miles de noches en desvelos recordando a ese enorme y verdadero amor, que tenerte a mi lado al precio de ser despreciado por tus otros seres queridos.

Hay pocas ocasiones, pero si existen situaciones en las que el mayor acto de amor y de sacrificio es desaparecer de la vida del amado, y esta es una de ellas, me voy, pero nunca dudes de lo mucho que te he amado y que te seguiré amando por mucho tiempo más.

Autor: Sunky



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