No trates de usar ese chantaje que siempre te funciona, estoy cansada de que me preguntes si ya no te amo, te amo, no lo niego, pero esta forma tuya de llevar la relación se ha vuelto una carga muy fuerte en mi corazón.

El amor es un sentimiento carente de lógica, lo más obvio y lógico sería no amarte desde hace ya mucho tiempo, esa desconfianza que tienes hasta de tu propia sombra es asfixiante, sé que no solo desconfías de mí, sé que eres así hasta contigo mismo, pero eso no implica que tenga que soportar esa manía tuya de exigir explicaciones que nunca se acaban, tras responder a una pregunta, ya tienes otras tres nuevas para formular.

Al principio esos celos tuyos me parecían algo lindo, me hacían sentir importante, valiosa y que por eso te preocupabas de que alguien más te quitara ese amor, pero con el tiempo me he dado cuenta que no tiene nada de hermoso, es desconfianza pura la que tú tienes, desconfías de mi aunque nunca te haya dado algún motivo para hacerlo, te la pasas inventando cosas en tu mente, historias que nunca sucedieron, pero de igual manera nos hieren, a ti porque en lo profundo de tu ser crees que pudieron pasar, a pesar de todas las explicaciones o demostraciones que te dé, nunca quedas del todo convencido, y a mí me hacen daño, porque ya me canse de esa desconfianza eterna que tienes en mí.

Son tantas las veces que me haz imaginado siendo infiel, que en lo profundo me ha nacido la inquietud de estar con alguien más, mi mente por dentro me dice “si de todas formas no te cree, ni valora el hecho de que eres fiel, ¿cuál es la diferencia entonces entre ser fiel o infiel?”, estoy en un punto en el que siento tanta rabia, en el que puedo serte infiel más por coraje que por ganas, para sentir que has tenido aunque sea un poco de razón en haber desconfiado todo este tiempo de mí, pero no quiero convertirme en alguien así.

Me doy cuenta de que esta convivencia nuestra me está enfermando, estoy a punto de seguir la inercia de tu retorcida forma de “amar”, no quiero convertirme en una falsa mujer, solo para darte la razón, solo para desahogarme, solo por un momento de satisfacción, lamento mucho que no pudieras superar a mi lado ese miedo tuyo , esa forma de desconfiar siempre de todo, y de todos, porque en lo demás eres un buen hombre y por eso me esforcé tanto en convencerte que solo tú eras mi amor, que no necesitaba de nadie más y que era feliz solo con estar contigo, pero ahora tengo que irme, antes de convertirme en tu pesadilla, antes de terminar harta de ti, me voy ahora que aún te amo, y que a pesar de todo conservo una buena imagen de ti.

Los celos en exceso son tan absurdos, que convierten en realidad nuestros peores miedos, tu miedo era perderme y me perdiste, no por otro hombre, si no por tus propios celos, Adiós.

Autor: Sunky

 

 



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