Dicen que “para conocer a Andrés basta con vivir con él un mes”, pero esto no siempre es verdad, hay personas que ocultan muy bien sus verdaderas intenciones, que nos utilizan de manera sutil, de tal forma que nosotros nos sentimos bien al ser utilizados, son maestros de la manipulación y no hay manera de percatarse de la mentira, no al menos mientras ellos sigan teniendo algún interés en nosotros.

Eres definitivamente una de esas personas, debo decir que me enamoraste completita y me mostraste cuan complaciente puedo ser en las manos de la personas indicada, y es que a pesar de darme cuenta de que todo fue un juego tuyo, debo acepar que mientras duro disfrute cada momento que compartimos, incluso aquellas ocasiones en las que inicialmente no quería hacer algo y que terminaba haciéndolo porque me convencías, me mostraste un lado obscuro y salvaje de mí que no conocía, y es por eso que no puedo decir que todo esto fue una pérdida de tiempo, pues lo que para ti fue una mentira, para mí fue la mejor historia de amor que he vivido.

Pero como dije antes, todo duro mientras que me necesitabas, cuando dejaste de necesitarme rápidamente cambiaste, trataste de manipularme incluso en el momento en el que estabas por partir, falto poco para que incluso me hicieras creer que había sido yo la causa de nuestra separación, pero tu argumentación palideció por un instante y fue todo lo que necesite para darme cuenta de que todo había sido parte de tu plan, un plan que llevaste acabo desde que nos conocimos y que solo te fallo en el punto final, aunque lo que tu buscabas ya lo habías conseguido, así que no creo que te afectara mucho.

Curiosamente darme cuenta de la verdad me permite tener serenidad en este momento en el que ya no estás, siempre he dicho que aprecio más una verdad que duela, a una mentira que me haga feliz, y en esta ocasión estoy agradecida por haberte descubierto aunque fuera ya al final, lo único que me entristece un poco es que a pesar de todo lo que vivimos juntos y de todo este tiempo, tú me conociste a mí, pero yo no pude conocerte, no puedo odiar ni amar a aquel que no conozco, así que lo mismo aplica para ti.

Adiós manipulador, solo recuerda que todo en esta vida se paga y cuando te toqué pagar, créeme que vas a llorar lágrimas de sangre, y comprenderás el dolor que durante tu paso causaste, gracias a Dios en esta ocasión yo fui la excepción.

Autor: Sunky

 

 

 



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