Quizás creíste que no te descubriría, quizás pensaste que era una tonta que no se daba cuenta de lo que pasaba, o que eras un mentiroso consumado capaz de diseñar una mentira tan bien hecha que jamás sería descubierta, pero te equivocaste en las dos, ni soy tonta, ni tu ese timador profesional que piensas que eres, es curioso cómo actúan las personas cuando creen que no las estás viendo, y eso fue lo que te paso, creíste que no sospechaba nada, que no era capaz de darme cuenta del engaño que tramabas, pero lamento desilusionarte.

Me di cuenta de tu falsedad al poco tiempo de comenzar a salir juntos, debo aceptar que no eres tan malo engañando, porque si ese hubiera sido el caso no hubiera perdido el tiempo saliendo contigo, pero las personas confiadas se vuelven más descuidadas y tú te confiaste demasiado en tus capacidades para mentir, fue en ese momento que decidí aprovechar la situación para darte un pequeño escarmiento, para que sintieras en carne propia lo que le haces a los demás, porque estoy segura que no he sido la primera, pero quizás después de esto me convierta en la última, si esto es así, haberme conocido puede ser lo mejor que te paso.

Engañar y manipular a las personas no es algo realmente difícil, solo hace falta tener sangre fría y un corazón libre de los remordimientos, y tú me diste esas dos herramientas en el momento en que me di cuenta que querías jugar conmigo, pero como dije es algo sencillo, solo hay que saber escuchar, solo hay que poner atención a esos momentos en los que las pupilas del otro se iluminan, y yo sabía exactamente como seguirte el jueguito durante un tiempo y también sabía dónde dar mi única estocada, directo a tu corazón, porque tú mismo me lo dijiste y me di cuenta que era verdad cuando usaste esa frase “no podría soportar si alguna vez alguien me hiciera…”, lo supe porque lo vi en tus ojos.

Anteriormente solo me hubiera alejado, pero las personas como tu merecen ser castigados, merecen retorcerse en el mismo infierno al que han mandado a tantas mujeres que su única culpa fue confiar en escorias como tú, y apuesto a que nunca te has dado el tiempo para pensar en que habrá sido de ellas, ni tampoco te has sentido mal por el daño irreparable que seguro le has causado a más de una, así que quise darle una ayuda al karma, enviándote a la misma situación a donde enviaste a muchas, así que no vengas a lloriquearme, no vengas a preguntarme ¿Por qué me hiciste esto?, yo realmente tampoco te amé, nunca lo hice, apenas comenzábamos a conocernos cuando afortunadamente te descubrí, y lo único que hice fue manipularte como seguramente lo hubieras hecho conmigo.

Debes saber que conmigo obtienes lo que ofreces, si me tratas bien te doy un trato aún mejor, pero si quieres jugar conmigo… te enseño como se juega de verdad, lárgate de aquí, que las personas como tú, solo asco me dan.

Autor: Sunky

 

 



     Compartir         Compartir