Escribir una carta de despedida siempre es una terapia que libera el alma, aun cuando no se entrega

Hemos sido buenos amigos desde hace mucho tiempo, eres un hombre que admiro, que me agradó conocer más allá de lo que muchos solo ven, tu esfuerzo, tu dedicación, tu nivel de responsabilidad, cada faceta de tu personalidad tenían su encanto, tanto que te lo confesé hace unos meses; por ello no fue novedad que nos habláramos tanto,  era lo que quería hacer, conocerte era un reto para mí; ahora preguntas por qué he cambiado, te lo voy a explicar, en mis letras, a mi modo, ya sabes que sí algo me talla el alma tengo que liberarlo para estar en paz.

 

¿Recuerdas lo que te dije hace unos meses? ¿Y recuerda que te comprometiste a pensarlo y darme una respuesta? Pues tengo que admitir que por muchas semanas me quedé esperando, pero tu silencio ante mi confesión se hizo insoportable, al final entendí tu respuesta, fue lo más doloroso, además de vergonzoso y claro que nuestra amistad tenía que cambiar, no era lo que quería, pero no quiero alguien cobarde en mi vida, alguien que no es capaz de hacerse responsable y dar un paso adelante para tomar en sus manos a un corazón que está dispuesto con las puertas abiertas.

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Para mí hubiera sido más fácil saber con qué cartas podía jugar y no ilusionarme; Intenté que fuera borrón y amistad nueva, pero cuando hablamos y me haces comentarios o reclamos de mis ausencias, esas frases ambiguas que me hacen pensar que quizá si hay un interés, me molesta, me molesta que por tanto tiempo he estado cerca y no mencionas algo, pero sí pides explicaciones, entonces como fui yo la que inició éste tema, yo tengo que clausurarlo, así que quédate con tu vida, con tus sueños, con tus dudas, yo sigo adelante, tranquila, con la satisfacción de haber sido una valiente a la que le rompieron el corazón, una valiente que decidió no esperar sino saber, una valiente que conoció un cobarde que no pudo asumir un papel en ésta historia. Al final fue mejor así, hoy lo entiendo y te lo agradezco.

Por: Diana Lorena



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