No quiero intentar convencerte que regreses a mi lado, ni convencerte que yo soy para ti. No intento interponerme en tu camino decidiendo por ti y obligarte a estar a mi lado a pesar de que tú no lo deseas así. Pero es momento de sacar todas las palabras que aún arden dentro de mi pecho antes de decirte el último adiós.

Fuiste el amor de mi vida y sé que lo sabes. Sé que sabes que no encontraré a otro hombre que ame de la misma manera como logré amarte a ti. Lo sé, no eres el único que se siente incomodo por todo esto del amor, yo también lo hago. Quiero decirte todas esas cosas que aún permanecen guardadas porque no pude tener la oportunidad de expresarlas y decirte todo lo que siento por ti a pesar de nuestra ruptura. No he podido decirte todo el dolor que intenta matarme cada día al despertar y recordar que ya no estás a mi lado, que has tomado tu propio camino sin mí.

Te amo, es verdad, y ese amor el que provoca todo el dolor que arde dentro de mi pecho, el que hace que mi mente se descontrol e cada vez que tu imagen se coloca en ella sin ningún remordimiento, sin ninguna consideración. Lo sé es mi mente y tú no tienes nada que ver con lo que sucede dentro de ella, pero sigue siendo tu imagen, tu silueta la que provoca que ellas aparezcan cuando menos lo necesito, cuando menos lo espero. te sigo amando y no te lo voy a ocultar porque es justo que lo sepas, y es justo que yo pueda expresarlo intentarlo sacarlo de aquí para intentar quitar el dolor que tu partida produce en mí.

Sé que te has ido porque quieres comenzar tu propio camino, un camino donde yo no existo y donde nuestro futuro queda obsoleto, sin ningún valor. Ese futuro que un día pensamos, construimos y planeamos juntos ha quedado fuera de nuestras manos y de tú corazón. Yo sigo aquí esperando a que puedas darte cuenta de todo o bueno que existió dentro de nosotros dos, pero no puedo prometer el que tú hayas encontrado el mismo amor que yo encontré a tu lado.

Entiendo lo que pasa porque había escuchado acerca de las cosas del amor y del corazón, pero nunca las había vivido en carne propia y no es nada agradable. No se siente bien que la persona a la que más has amado en tu vida se aleje sin avisar, que deje de amarte y olvide todas las promesas que un día escupió sobre tu corazón. Entiendo que esto se acabo y que así solas cosas del corazón. Entiendo que no fui lo suficiente para ti y que algún día quizá encuentre a esa persona que se llenará el corazón de amor cuando permita que entre en él y permita que pueda entregarle el mismo amor que él estará dispuesto de entregarme a mí.



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