Pareciera que no estar conforme y criticar tu anatomía es cosa de todos los días y de todas las chicas (también pasa con ellos) pues siempre encontramos “un algo” que nos hace sentir un poco incómodas o de plano odiamos de nuestro cuerpo, “Qué si soy muy bajita o demasiado alta”, “qué si soy demasiado flaca no lo soy tanto”, “Qué si mis ojos, qué si mi nariz, qué si mis labios”.

Lo cierto es que aprender a amarnos como somos, expresa al mundo una seguridad simplemente irresistible, sin embargo, hay ciertas cosas que no se pueden ocultar, y tener grandes muslos, a causa del ejercicio o por simple genética, nos ocasiona ciertos problemitas que nos hace dudar si amar u odiar nuestras piernas. Te dejo 9 problemitas que solo si eres una chica de grandes muslos entenderás.

1.- Tener un guarda ropa a la moda es un verdadero problema.

En repetidas ocasiones, los muslos impiden que luzcamos como nos gusta, es decir, encontrar los jeans adecuados podría ser catalogado como deporte extremo para nosotras, o nos quedan demasiado entallados de las piernas o si la talla es perfecta para ellas, la cintura se siente muy floja.

2.- Con prendas cortas, siempre son el centro de atención.

Cuando usamos mini faldas o shorts, pareciera que nos vestimos con foquitos navideños, tus piernas siempre son un punto de atención en cualquier lugar. Eso no es siempre malo ¿no?

3.- Usar short es doblemente difícil

Esta hermosa y cómoda prende resulta nada fácil deportar, por el punto anterior y porque a veces, al sentarte, te saca unos desagradables rollitos que en definitiva no nos gustan.

4.- La fricción entre ellos, desespera

El movimiento natural del cuerpo al caminar, hace que los muslos choquen entre ellos y el roce suele ser sumamente molesto, además que la ropa siempre se desgasta muchísimo antes de esas partes. Ni modo, hay que ir de compras seguido (eso tampoco es tan malo si lo vemos así).

5.- Cuidado al sentarte

Por cómodo que parezca, cruzar las piernas al sentarse no es nada fácil.

6.- El traje de baño

Otra prenda difícil de elegir, aunque luces divina siempre tratas de cubrirlos por lo que comprar el traje de baño adecuado también resulta una tarea titánica.

7.- ¿y los muslos de ellos?

A veces darte cuenta que las piernas de ellos son mucho más delgadas que las tuyas, te puede intimidar un poco.

8.- Salir a correr es una pesadilla

9.-No sabes cómo reaccionar, cada vez que alguien te dice que le encantaría tener piernas fuertes y gruesas como las tuyas.

Sin importar lo ancho que tengas los muslos o lo escurridas de tus caderas, es hermoso amarte como eres, eso inyecta seguridad extra a tu comportamiento y eso es simplemente irresistible para ellos. Así que ya lo sabes, nunca está de más echarle más ganas a la rutina en el GYM o acostumbrarnos a comer sano para lograr vernos como queremos, pero si por algo tarda más de la cuenta, sonríe, usa esos shorts que te encantan y muestra al mundo esas fuertes piernas que la genética y/o el GYM te dio.

Quiérete, se siente rico.

Idea original

Andrea Araya Moya

 

 

 



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