Los “alma vieja” son personas que, aunque son relativamente jóvenes, tienen una actitud y un carácter maduros para su edad, como si tuvieran más años. Generalmente a este tipo de personas les encanta su soledad y disfrutar de su propia compañía. Son excelentes conversadores, y buscan relacionarse con personas interesantes con quienes puedan platicar de temas profundos e intercambiar opiniones de todo tipo. Muchos piensan que son personas amargadas, pero esto es falso, lo que pasa es que no les gusta el ritmo superficial de la vida moderna. En cuestión de amor, ellos son de esos amantes a la antigua que creen en el compromiso, pero también en el respeto mutuo y en darle su espacio a la pareja para no asfixiarla. Son detallistas, románticos y muy leales.

Si te has enamorado de un alma vieja, definitivamente debes saber lo siguiente:

  1. Necesitan conectarse con su pareja

Para un “alma vieja” sentirse conectada con la persona que aman es muy importante, pues buscan a un compañero de vida en quien confiar y con quien compartir su tiempo. Y no, no tiene nada que ver con la pasión y la lujuria.

 

  1. Les encanta la libertad

Y eso incluye pasar tiempo a solas. Los “alma vieja” adoran la libertad y hacer las cosas que quieren sin que nadie les “corte las alas”, sobre todo si se trata de alcanzar sus sueños. Se enamorarán perdidamente de alguien que les inspire a hacer lo que les gusta, los apoye y, además, les permita tener su espacio.

 

  1. Tienen una muy buena intuición

Si un “alma vieja” te dice que presiente algo, hazle caso. Suelen tener corazonadas sobre las cosas o personas y, frecuentemente, aciertan. A veces te parecerá ilógico, pero créeme que por algo te lo dirá. Suelen seguir más a su corazón y eso les permite ser más intuitivos. Confía en eso.

 

  1. No son personas de muchos amigos

Los “alma vieja” suelen tener muy pocos amigos, pero buenos. Son amigos de verdad en los que pueden confiar siempre, pues no necesitan más. Les cuesta confiar en la gente y tener demasiados amigos, pero los que tienen sí que valen la pena.

  1. Sobre analizan todo

Suelen analizar las cosas demasiadas veces y por mucho tiempo y, eso mismo, les permite notar los detalles que otros no pueden ver. Aunque a veces puede molestarte un poco, créeme que tarde o temprano también aprenderás a analizar mejor las cosas.

 

  1. Las cosas simples son las que más los enamoran

No necesitas ser demasiado creativo u obsequiar cosas demasiado caras para sorprender a un “alma vieja”. Hasta con una pequeña flor se encantan. Son personas de gustos sencillos, de esas que adoran más tener una larga conversación mientras caminan, en lugar de ir al mejor restaurante del mundo. Adoran los gestos simples por sobre todas las cosas, pues les permite sentirse más conectados con la persona que aman.

 

  1. No les interesan las cosas materiales

Los “alma vieja” no son materialistas, para nada. De hecho hasta ni siquiera te van a pedir regalos lujosos, así que ni siquiera necesitas sorprenderlos de esa manera. Prefieren experiencias de vida, conversaciones sencillas y momentos de romanticismo con la pareja, en lugar de obsequios.

 

  1. Suelen ser muy introvertidos

Los “alma vieja” pasan demasiado tiempo siendo introvertidos. Les gusta crear sus propias dimensiones y universos y analizar. De hecho hasta son capaces de crear una gran historia en su cabeza sobre lo que están viendo. Será constante y normal verlos callados divagando. Les gusta pensar.

 

  1. Tienen expectativas demasiado altas sobre el amor

Tienden a idealizar mucho el amor y, por lo mismo, a veces se decepcionan, pues les cuesta encontrar a alguien que piense similar a ellos. Son muy románticos y necesitan conectarse con su pareja. Si un “alma vieja” se enamora de ti, ten por seguro que te lo demostrará con creces y te hará sentir realmente amado siempre.  Si eres su cable a tierra, entonces da por hecho que serás su más preciado compañero de vida.

 

Y tú, ¿te has enamorado de un alma vieja?



     Compartir         Compartir