¡Cuidado!
Sabemos que la violencia es fundamentalmente sobre control y por eso el tiempo más peligroso durante una relación abusiva es cuando una persona trata de irse. Con demasiada frecuencia, niños y otras personas presentes también son lastimados o asesinados.

Las estadísticas sobre relaciones abusivas demuestran que un panorama terriblemente común. De acuerdo a la National Domestic Violence Hotline, una de cada cuadro mujeres y uno de cada siete hombres mayores de 18 años serán víctimas de violencia física severa en su vida.

Los números también demuestran que la mitad de hombres y mujeres experimentarán agresión psicológica por parte de sus parejas en algún punto de sus vidas. Los estereotipos sobre lo que una “mujer abusada” supuestamente es no hacen ningún bien porque las víctimas están a nuestro alrededor.

Son nuestras vecinas, primas, hermanas, compañeras de trabajo, nuestras amigas. Las relaciones abusivas prosperan, en parte, porque el tiempo y el patrón de abuso se convierte en algo normal. Comienza con pequeñas áreas de control y se intensifica hasta convertirse en una realidad, que la persona dentro de ella no es capaz de ver. Pero aún cuando no hemos estado en una situación “estándar” de abuso, estoy segura de que muchas de nosotras hemos tenido momentos con una pareja o amigo donde hicieron algo que se sintió mal.

En el espíritu de #YesAllWomen –que hace un llamado a prestar atención a la violencia sexual y física que las mujeres experimentan- el portal Actitud Fem comparte algunas señales de advertencia que de que tu pareja, o cualquier otra persona, no te respeta a ti ni a tus límites o tu espacio personal.

Llega sin avisar, y sin invitación, a tu trabajo, escuela o casa. Causa una escena hasta que le prestas atención.

No quiere irse de tu casa aún cuando se lo has pedido. Usa la puerta, cerraduras o su propia fuerza física para evitar salir de ahí.

Tratar de forzar una relación sexual a través de asalto sexual, violación o coerción.

Te humilla, te dice que eres muy afortunada por estar con él.

Trata de controlar tus amistadas y te aísla de otras personas.

Se niega a darte privacidad, lee tus mensajes de texto, mails, etc.

Te amenaza con lastimarse si no haces lo que quiere o te manipula de otra manera para que creas que su comportamiento es tu culpa.

Te ignora cuando le dices que no.

Fuente: elvocero



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