Cuando recién están saliendo tu novio y tú, se están conociendo y hay situaciones que todavía les resultan un tanto vergonzosas, como tener que imaginarse sentados en la taza del baño y, peor aún, ir y esperar no hacer más ruido del debido o no dejar apestando todo el lugar. Por eso, cuando estás en su casa y te entran esas tremendas ganas, sueles aguantarte lo más que puedas hasta que la situación se vuelve de plano incontenible. Y entonces llega ese momento en el que tienes que preguntar: “oye, ¿dónde queda tu baño?”, aunque, claro, lo que tú quisieras es no haber tenido que abrir la boca y haberte escurrido tú sola, hacer tus necesidades, y volver como si nada hubiera pasado. Pero no, ahora ya se enteró que vas a ir al baño, así que ese momento se va a convertir en un verdadero tormento en el que vas a estar pensando cosas como estas:

  1. Ay no, ahora me va a imaginar en el baño
  2. Espero que este chico sea lo suficientemente vivo para prender la televisión o hacer algo y no estar pendiente de lo que haré
  3. Espero que no se fije en cuánto me demoro
  4. ¿Por qué ahora? Hace dos minutos estaba en mi casa, podrían haberme nacido las ganas ahí
  5. ¿Y si no hay papel higiénico?

1

  1. Ya, tengo que hacerlo, no aguanto más
  2. ¿Dejará siempre la tapa del baño arriba?
  3. Por favor, que sea sin olor
  4. ¡Y sin ruido!
  5. No ha prendido la televisión…

2

  1. ¿Y si está escuchando todo?
  2. No hay ventanas…
  3. ¿Tendrá desodorante ambiental?
  4. No debería haber comido… lo sabía
  5. Dios, no traje mi teléfono y no hay revistas, tendré que leer el reverso del champú

3

  1. Aunque… no me debería sentir mal por esto. Digo, si vamos a ponernos serios… bueno, tendrá que aguantarlo
  2. Pero no ahora, ¡es muy pronto!
  3. Si me quiere lo entenderá
  4. ¿Y si no?
  5. Dios, viene un gas

4

  1. Aguanta, aguanta
  2. Ay, no, ¡salió!
  3. Espero que no lo haya escuchado
  4. Esto no puede estar pasando
  5. Quizás me debería ir a casa y decir que estoy enferma

5

  1. Aunque es evidente, llevo mucho tiempo aquí adentro
  2. Al parecer el gas me quitó las ganas de hacer
  3. Miento, ahí vienen de nuevo
  4. Dios, es grande
  5. ¡Salió y sonó!

6

  1. Salgo de aquí y me pide que rompamos
  2. Tengo que tirar la cadena más de una vez
  3. Y junto con mis desechos se irá esta relación
  4. Podría haber sido algo lindo…

Pero bueno, por fin, después de todo, sales del baño y te das cuenta que tu novio está como si nada hubiera pasado. Y es que ellos en realidad no le dan mucha importancia a esas cosas (a menos que estés con un pervertido, claro, pero esperemos que no sea el caso). Y todo tu tormento, a final de cuentas, fue prueba superada. Con el tiempo, irás agarrando más confianza, tanta que hasta te tirarás gases frente a él y le dirás, muy quitada de la pena, “sorry, amorcito, creo que tengo que ir al baño” 😛

Autor intelectual: Emilia García



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