Las mamás son simplemente geniales. No hay nadie más en este planeta que te quiera, te entienda y te procure más que tu madre, aunque hay momentos en los que uno se porta mal y, desde luego, ellas deben poner disciplina. Hay otros momentos en los que nosotros necesitamos de sus consejos y ahí están ellas siempre, dispuestas a ayudarnos con su sabiduría, aunque muchas veces esta se traduzca a manera de regaño, pero es por nuestro bien, porque las palabras blandas no siempre funcionan con los hijos y a veces las madres tienen que portarse duras y en ocasiones hasta sarcásticas. Pero todo es por amor.

Por eso aquí te traemos 20 cosas que nos enseñaron nuestras madres; lecciones que seguramente jamás olvidaremos y que ahora, cuando ya han pasado algunos años, quizá recordaremos con un poco de risa pero, eso sí, con mucha gratitud:

  • Mi mamá me enseñó a respetar la labor ajena: «Si piensas pelear con tu amigo, ve afuera, acabo de lavar el piso».
  • Mi mamá me enseñó a creer en Dios: «¡Reza para que se le quite la mugre a la camisa blanca que ensuciaste!»
  • Mi mamá me enseñó a pensar lógicamente: «¡Porque yo lo digo, por eso!»
  • Mi mamá me enseñó a pensar en las consecuencias: «Si te caes por la ventana ahora, ¡no me acompañarás a la tienda!»
  • Mi mamá me explicó la causa y efecto: «Si no dejas de llorar, te quitaré tu juguete favorito».
  • Mi mamá me enseñó a superar lo imposible: «¡Cierra la boca y come!»
  • Mi mamá me enseñó a ser resistente: «¡No te levantarás de la mesa hasta que te lo comas todo!»
  • Mi mamá me enseñó a mirar al futuro con valentía: «¡Ya hablaremos de esto en casa!»
  • Mi mamá me enseñó las bases de la automedicación: «¡Si no dejas de mirar de reojo, quedarás bizco de por vida!»
  • Mi mamá me enseñó a ser flexible: «¡Mira lo sucio que está tu cuello!»
  • Mi mamá me enseñó a ser psíquico: «¡Ponte un suéter, sé que tienes frío!»
  • Mi mamá me enseñó a ser adulto: «Si no comes verduras, jamás crecerás»
  • Mi mamá me enseñó las bases de la genética: «¡Eso lo heredaste de tu padre!»
  • Mi mamá me explicó cómo debo comportarme: «¡Deja de comportarte como tu padre!»
  • Mi mamá me enseñó a creer en lo imposible: «Sé qué es lo que pasa por tu mente».
  • Mi mamá me enseñó a ver el lado positivo de todo: «¡Tu cuarto está hecho un desastre! ¡Qué bueno, organízalo ya!»
  • Mi mamá me explicó de dónde proviene la sabiduría: «¡Vive los años que tengo y luego opina!»
  • Mi mamá me enseñó a «bromear»: «Cuando te lastimes los pies con el cortacésped, ¡no me busques para que te consuele!»
  • Mi mamá me enseñó a vivir en la realidad: «¡Ya te lo he dicho mil veces: deja de exagerar!»
  • Mi mamá me enseñó a no envidiar: «¡En el mundo hay millones de niños que no tienen padres tan buenos como los tuyos!»

Si aún tienes la fortuna de contar con tu madre, agradécele por todo aquello que te ha enseñado.

 

 

 

 

 



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