1. Jamás superas la pérdida. Aprendes a vivir con el dolor, pero recordando siempre los buenos momentos

2. A veces no te agradarán los comentarios que te hagan, pero solo tratan de ayudarte. Nadie quiere hacerte daño

3. Puede que tus seres queridos se unan, como jamás lo habían hecho antes

4. No necesitarás que te digan que quienes se marchan se quedan en tu corazón. Lo sentirás así siempre

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5. Jamás sabrás qué habría pasado si todo hubiese sido diferente, pero a veces es mejor que las cosas pasen tal como sucedieron

6. Nadie te culpa, ni nadie lo hará

7. Es normal que sientas ira o quieras estar a solas por algunos momentos, tienes todo el derecho a hacerlo

8. Quédate con los momentos que viviste junto a esa persona y deja de enfocarte en los “si hubiese tenido más tiempo”

9. La muerte saca a la luz lo mejor de las personas, o lo peor, y hay que estar preparado para ambos

10. Te encontrarás con distintas profundidades de amor que jamás habías conocido

11. Quizá tus prioridades se re ordenen y tus expectativas en la vida cambien.

12. A veces tendrás incluso más fuerza que antes para lograr tus sueños, pues tienes un motivo de inspiración

13. No volverás a ser la misma persona de antes, y eso es normal

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14. Aprenderás a vivir desde el corazón y a aprovechar mejor tu tiempo con los que más quieres

15. Aquello que se siente como el final de todo, en realidad es un nuevo comienzo

16. Jamás olvides que el amor siempre se mantiene intacto, incluso después de la muerte

Por Andrea Araya Moya



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