Sin duda, una de mis películas favoritas y que llegó a lo más profundo de mi alma es La vida es bella, pieza maestra escrita, dirigida y protagonizada por Roberto Benigni en 1997. El ambiente de la película se sitúa en 1939, a punto de estallar la Segunda Guerra Mundial. Guido, un hombre simpático y muy extravagante, llega a Arezzo (Toscana) con la intención de abrir una librería. En el lugar conoce a Dora, una muchacha fina de la que se enamora y que, a pesar de ser la prometida de Ferruccio, un hombre fascista, se casa con ella y tiene un hijo. Cuando estalla la guerra, los tres son enviados a un campo de exterminio, donde Guido hará lo imposible por hacerle creer a su pequeño hijo que la terrible situación que están padeciendo es tan sólo un juego inocente.

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Una de las cosas más rescatables del filme es el tono optimista y romántico que logra mantener Guido pese a las horribles circunstancias que están viviendo él y su familia. Por eso hoy te traemos 15 hermosas frases de esta película que seguramente te conmoverán y te harán recordar los mejores momentos de La vida es bella:

  1. Esta es una historia sencilla, pero no es fácil contarla. Como en una fábula, hay dolor y, como una fábula, está llena de maravillas y de felicidad.

 

  1. El silencio es el grito más fuerte.

 

  1. No hay nada más necesario que lo superfluo.

 

  1. Ese es el sacrificio que hizo mi padre. El regalo que tenía para mí.

 

  1. Quiero hacer el amor contigo, no sólo una vez, sino cientos de veces, pero a ti no te lo diré nunca, sólo si me volviera loco te diría que haría el amor contigo aquí, delante de tu casa, toda la vida.

 

  1. Con voluntad se puede hacer todo. Yo soy lo que yo quiero.

 

  1. ¡Buenos días, princesa! He soñado toda la noche contigo, íbamos al cine y tú llevabas aquel vestido rosa que me gusta tanto, sólo pienso en ti, princesa, pienso siempre en ti.

 

  1. Oí de un horno a leña, pero nunca vi un horno a hombre. «¡No me queda leña!, ¡metan a este abogado!, este abogado no se quema bien, ¡necesita secarse! ¡Mira ese humo!» Ay Josué, ¿de qué hablas?, botones, jabones y que nos queman en hornos…

 

  1. Los girasoles se inclinan ante el sol, pero si los ves demasiado inclinados, significa que están muertos. Uno sirve, pero no se es un sirviente; servir es el arte supremo, Dios es el primer servidor; Dios sirve al hombre, pero no es sirviente de hombres.

 

  1. ¿Todavía no has comprendido que para hacerme feliz hace falta muy poco? Un buen helado de chocolate, quizá dos, un paseo juntos y que pase lo que tenga que pasar.

 

11.Que tengas dulces sueños. Puede que todo esto sea un sueño, vamos a soñar, Josué.

 

  1. Si dices mi nombre, desaparezco: el silencio.

 

  1. Eres un buen chico. Duerme y sueña dulces sueños, tal vez los dos estemos soñando. Tal vez todo esto sea un sueño y mañana tu mamá nos despertará con leche y galletas. Después, cuando las comamos, le haré el amor dos o tres veces, si pudiera.

 

  1. Nosotros estamos en el equipo de los súper malos que gritan sin cesar, quien tenga miedo pierde puntos. En tres casos se pierden todos los puntos: los pierden, uno, los que empiezan a llorar; dos, los que quieren ver a su mamá; tres, los que tienen hambre y piden la merienda.

 

  1. ¡Hemos ganado!

 



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