Aquí estoy nuevamente, tratando de encender esa chispa que mantiene vivo, dando lo mejor de ti a alguien más, compartiendo tu vida con otra persona que perfectamente te podría complementar.

Estoy dándome la oportunidad de volver a sentir, sin compromisos, sin condiciones..queriendo, deseando, siendo querida y siendo deseada por otro que ya no eres tú. Un hombre diferente en todos los sentidos…y eso.. que he conocido cada caso.

No sé como llegó. No lo busqué.No lo esperaba.Simplemente estoy con él. De esas etapas en las que dudas de tus sentimientos pero le dejas al tiempo que ponga el nombre a lo que estás viviendo. De todas formas, el temor no me paraliza y dejo que cada día me sorprenda.

Ya los años y la experiencia me exigen otro tipo de amor.. de esos que no he vivido antes, que no podrán tener la misma intensidad, pero si las ganas y magia de ser verdaderamente correspondido. de otro tipo de relación.. a lo mejor más “madura”.

Es normal que busquemos comparar y mencionar el tema de los exs en la relación nueva, pero en esta ocasión, no quiero perderme ni un minuto de mi valioso tiempo mirando en retrospectiva, pues he decidido que lo que ya no está era porque no encajaba más. Quiero amar y valorar mi vida.. a quienes hoy están en ella.No a los que se van.Después de todo, cada quien tiene un camino que debe de andar.. He encontrado el mío. Al menos eso creo y sin predicciones absurdas, siendo lo más realista posible, pero estoy en ese punto exacto de “transición amorosa”…

Con mis pies firmes en la tierra, no idealizo nada,sé que vendrán días buenos y otros no tan buenos..como todo..como a todos nos pasa. Pero esta vez, tratando de comprender que la vida es eso: el juego de la silla; un día tienes el turno, bailas y disfrutas, al otro te lo arrebatan e igualmente tienes que seguir, no limitándote a vivir.

Abierta a cada posibilidad, siendo consciente de que la memoria a veces “traiciona” pero no por eso, la voy a condenar. Sencillamente si algún día una nube con tu nombre viene hacia mí, la dejo ir y trataré de mirar al cielo con agradecimiento, sin una lágrima , sabiendo que pudimos ser todo lo que “debería” en su momento, pero que ya pasó y ya no es ni serà jamàs.Tú mereces luz, yo también.

Nuestra vida no puede limitarse a una sola experiencia, un solo sentir, un solo recuerdo, una sola persona, pues son muchos los equipajes, estaciones y vagones de este tren..

 

Autor: Pamela Benítez.



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