Nuestra madre es un pilar elemental de nuestro desarrollo y probablemente sea la mujer más importante que vayamos a conocer en nuestra vida. Si tuviste la fortuna de tener una madre sabes que ella te cuidó desde que eras un bebé de cuna, siempre te procuró y te enseñó el mundo, protegiéndote de todo lo que pudiera hacerte daño hasta que tuvieras edad para andar por tu cuenta. Si, además de esto, te crio una mamá que se caracterizó por ser una mujer fuerte, que sufrió muchas dificultades en la vida y que las superó con éxito, entonces tienes mucha suerte, pues tú también serás una persona fuerte, capaz de enfrentar la vida con la misma entereza y valentía que ella te enseñó.

Si te crio una mujer fuerte, es muy probable que te haya enseñado estas 11 cosas, preparándote para enfrentar un mundo difícil y peligroso:

 

  1. Aprendes la importancia de la independencia

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Tu madre quiere que seas tu propia persona en el mundo. Quiere que pienses por ti mismo, que hagas por ti mismo, que persigas tus propios sueños y que nunca renuncies a lo que amas por miedo a la soledad. Estar solo no es lo mismo que sentirse solo y sabe que entregarte este conocimiento es lo mismo que entregarte un poder mágico.

  1. Aprendes que nunca debes rendirte ni dejar de lado tus sueños

Ella es luchadora y siempre lo ha sido y a través de su ejemplo has aprendido que nunca debes rendirte, ni siquiera cuando nada parezca salir como quieres.

  1. Aprendes la importancia del amor propio

Ella se ha asegurado que comprendas que te tienes que amar a ti mismo, tal como eres, de forma incondicional. Puede que otros también te amen de esta forma, pero no puedes depender de ellos para sentir que vales la pena.

  1. Ella te enseña que tu felicidad es lo primero

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Y que no importa qué es lo que te hace feliz, es tu derecho y tu deber hacerlo y seguirlo. Si no le hace mal a nadie, entonces adelante.

  1. Aprendes que los errores te enseñan

Si bien a nadie le gusta equivocarse, ella te enseñó desde el principio que los errores eran una oportunidad para crecer, mejorar y aprender. Cuando te cría una mujer fuerte se nota, porque no intentas evitar las dificultades: las aceptas como parte de la vida.

  1. Y que no vale la pena lamentarse por el pasado

Lo que pasó, ya pasó. No vas a lograr cambiar nada lamentándote en el presente. Si tu madre es una mujer fuerte, entonces te enseñó que lo que importa es seguir caminando con la frente en alto y mirando hacia el futuro.

  1. Aprendes que el amor no es sencillo, pero que nada en esta vida lo es

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Eso del príncipe y la princesa no existe y ella quiso que lo supieras desde el principio para que consideraras tus opciones con cuidado. Te enseñó que el amor no es sencillo, pero que vale la pena si lo vives con la persona indicada.

  1. Aprendes que no existe una sola forma de ser mujer

Existen miles de formas de serlo. Puede que te guste el rosa y las princesas o puede que te guste el verde y los dinosaurios o el azul y los autos. Tu madre nunca te encasilló en un estereotipo de lo que significaba ser mujer y es así cómo te enseñó a desarrollar todos tus talentos, independiente de lo que fueran.

  1. Aprendes que ser fuerte no niega tu femineidad

La sociedad sigue creyendo que las mujeres somos débiles o que necesitamos ayuda para todo y que ser fuerte implica ser ‘masculina’ o simplemente ‘poco femenina’. Tu madre te enseñó que nada de esto era verdad y que no te tiene que importar lo que piensen los demás.

  1. Aprendes sobre el amor incondicional

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El amor de madre es incondicional y ella te enseñó que ese amor estará disponible para ti sin importar el momento de tu vida en el que estés. Te enseñó que el amor de verdad no le pone condiciones a nada ni a nadie y que si alguien realmente te ama entonces te aceptará tal y como eres.

  1. Y si algún día eres madre, aprendes a criar hombres y mujeres felices e independientes

Tu madre, como una mujer fuerte, no te presiona sobre el tema de ser madre o simplemente no tener hijos. Sin embargo, sabe que si alguna vez te toca criar o guiar a los más pequeños (sean tus hijos, los hijos de tus amigos o tus sobrinos) serás capaz de replicar el mismo modelo y asegurarte de que se conviertan en personas felices, íntegras, y por sobretodo, fuertes.

 

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