No existen guías ni instructivos para convertirse en una mujer fuerte, ni tampoco hay cursos o talleres para ser una mujer así. No es algo que se aprenda en la escuela o leyendo un libro de autoayuda. Las mujeres fuertes nacieron así, lo son por naturaleza, aunque hay que decir también que a muchas las moldearon las circunstancias, es decir, se volvieron fuertes a base de experiencias duras. La mujer fuerte posee un amor propio muy sólido y tiene la necesidad constante de escucharse a sí misma y hacer caso a lo que su corazón, su alma, su razón y su intuición le dicten. La mujer fuerte es terca y obstinada cuando se propone una meta y no descansa hasta conseguirla. La mujer fuerte no necesita de la aprobación de los demás, lucha por sí y para sí misma.

Y estas son 10 reglas que siempre sigue una mujer que es verdaderamente fuerte:

  1. Siempre piensa en sí misma

Y eso está bien. No tiene nada que ver con egoísmo ni egolatría, sólo significa que una mujer fuerte siempre piensa en su propio bienestar físico y emocional. No está interesada en entrometerse en la vida de otros, pues la suya es más importante y, por lo mismo, es capaz de darles espacio a los demás, pues sabe lo mucho que vale.

  1. Ser mujer es un privilegio

Sin importar lo complicado que sea ser mujer en la actualidad, para una mujer siempre será un privilegio. Valora ser mujer y se hace respetar siempre. De hecho, cree que ser mujer y todo lo que eso conlleva es un regalo y un don.

  1. No persigue su felicidad

Una mujer fuerte y real no está en constante búsqueda de su felicidad y de la aprobación del resto. Sí, le importa el futuro, claro, pero prefiere vivir el presente y ser feliz con las cosas sencillas.

  1. Vive a su propio ritmo

Una mujer fuerte vive cada día sin apresurarse. Sabe lo que quiere y, por lo tanto, vive cada momento según le parezca conveniente. No permite que nadie le apresure o atrase, pues el ritmo de su vida sólo depende de ella.

  1. No busca estabilidad económica dependiendo de otros

Una mujer fuerte jamás busca obtener beneficios por parte de otros. Los busca ella misma. Jamás intentará sacar provecho económico ni depender monetariamente de alguien más, pues su independencia es importante y, sobre todo, el respeto hacia las otras personas. Así que no, una mujer fuerte y real nunca va a estar con alguien sólo por dinero.

  1. Vive cada día como si fuese el último

Claro que le interesa el futuro y recuerda el pasado. Sin embargo, por muchos planes que la mujer fuerte pueda tener para su futuro, ella siempre se enfoca en vivir cada día como si fuese el último y sacarle el máximo de provecho, pues así puede disfrutar al máximo su vida.

  1. No es la típica “chica buena”

La chica buena busca aprobación del resto y vive bajo ciertos parámetros. La chica fuerte y real, no, pues no le interesa demostrarle nada a nadie ni mucho menos probarle a los demás que vale la pena.

  1. Siempre es auténtica

Y no le importa lo que otros piensen de ella. No le interesa si creen que es delgada, alta, loca o callada. Para ella sólo es importante lo que ella piensa de sí misma y de cómo enfrenta la vida. No intenta parecerse a nadie más, ni tampoco permite que otros le digan cómo debe ser, pues ella prefiere ser auténtica.

  1. Valora su soledad

Una mujer fuerte y real no está desesperada por encontrar compañía, de hecho, valora mucho su tiempo a solas y soltería. No la verás llorando y lamentándose porque no hay nadie a su lado, pues adora estar sola si así lo desea. Y, si tiene pareja, también es capaz de pasar tiempo a solas sin sentirse triste.

  1. Se ama tal como es

Incluyendo su edad. Incluyendo su cuerpo y personalidad. La mujer fuerte no se siente insegura de su aspecto, pues mientras ella esté contenta con quién es, nadie podrá hacerle sentir mal consigo misma. Adora cada parte de sí, cada cicatriz, cada parte de su piel y cada aspecto de su personalidad.

En conclusión, una mujer fuerte es auténtica, lucha por sus ideales, tiene metas y las alcanza, y no le tiene miedo a la vida.

Y tú, ¿eres una mujer fuerte?

Autor intelectual: Andrea Araya Moya



     Compartir         Compartir