Él no se da cuenta de que quería ser más que su mejor amiga

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No sabía que estaba enamorada de su mejor amiga, lo supo hasta el día en que comenzó a notar los cambios en su actitud cada vez que el se acercaba; lo supo la noche en la que no podía dejar de pensar en él, soñaba con él y al despertar volvía a traerlo en su mente. Su mente se llenaba de recuerdos sin valor para nadie, solo para ella. Ella comenzó a darse cuenta que se estaba convirtiendo en una necesidad para su vida y que ya no podía seguir adelante si él no estaca cerca de ella.

Él, la persona afortunada por estar en su corazón y en su mente no podía darse cuenta de que tenía un hogar en el corazón de la que en ese momento era su mejor amiga. No podía darse cuenta del brillo de sus ojos y la manera nerviosa en la que sonreía cada vez que se acercaba a ella.No podía darse cuenta que la visitaba cada día en sus sueños y que ella no hacía nada parta mantenerlo dentro de su cabeza e imaginar miles de historias a su lado, diciéndole todo el amor que llevaba dentro de ella por él.

Eran los mejores amigos, se contaban todo y ambos sabían que podían confiar el uno al otro porque siempre estarían ahí. Cada día que pasaban juntos ambos sabían que era el mejor momento que tendrían en todo su día, porque las risas jamás terminarían, porque sabían que si el día había comenzado mal, ese momento juntos lo compensaría. El día era corto pues el tiempo pasaba sin detenerse, el tiempo era demasiado corto para que terminará tan rápido. Todos esos días ella no dejaba de mirarlo y con el tiempo fue viéndolo con otros ojos. El tiempo pasó y ella comenzó a amarlo pues todo el tiempo que pasaba a su lado era mágico, sus brazos eran cálidos y le encantaba tenerlo a su lado para no volverse a sentir sola.

Él no lo sabía, no sabía que su mejor amiga se había enamorado de él, que el tiempo que pasaban juntos lo único que hacía era seguir metiéndolo en lo más profundo de su corazón. Él no sabía que mientras estaba a su lado sonreía peor al llegar a casa al darse cuenta de que él no se daba cuenta de su existencia más allá de ser su amiga, las lagrimas no podían parar. No se daba cuenta que la lastimaba al dejarla ir cada día, cuando le contaba de sus aventuras y de la chica que le había robado su mirada. No se daba cuenta de que ella quería ser más de su mejor amiga, mientras él seguía confiando en ella y demostrarle que seguiría ahí.

Ella sabía que llegaría el momento en que ya no soportaría seguir a lado de un hombre que no se daba cuenta de todo el amor que le tenía, y tenía el miedo de decirle la verdad y que él se alejara sin decir nada, sin corresponder a sus sentimientos y perderlos para siempre.