Sus palabras no tenían valor hasta el día en que la perdió 

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Por mucho tiempo sus almas se mantuvieron unidas trabado de encontrarla felicidad. Él dejo de sentir el sentimiento que lo había metido en un amor que terminó y que no pudo o no quizo hacer nada. Su sentimiento comenzó a decaer y ella se daba cuenta pero no quería darse cuenta de ello o quizá no sabía aceptar que las cosas habían cambiado, que las cosas se estaban poniendo mal y que quizá terminarían en ese momento. Por mucho tiempo estuvieron enamorados, pero el día en que el corazón de él comenzó a enfriarse ella lo único que pudo hacer fue construir un escudo que protegiera su pecho; tuvo éxito y pudo seguir adelante, intentando ignorar las palabras que la herían y colocando todas sus fuerzas en su corazón para enamorarlo de nuevo, para demostrarle que estaba ahí aún a pesar de que él cada día se iba a dejando más. No supo que hacer hasta que un día se canso y decidió cambiar de camino.

Por mucho tiempo estuvo a su lado a pesar de los desprecios que él le demostraba. Ella lloraba por las noches y ya no sabía que hacer para no sentir el dolor porque el escudo que ella había puesto desde que él la dejaba de amar se había destrozado con todos los golpes que ya había recibido. El escudo se rompo y comenzó a sentir cada uno de los golpes cada vez más fuertes y a pesar de que aún lo amaba decidió alejarse para no volver a sentir el mismo dolor. Se fue; un día sin pensarlo solo se fue y no dijo adiós. Él no sabía que era lo que tenia que hacer pues ya la había perdido y no se había dado cuenta en que momento pasó, en que momento la había perdido, pues no se había dado cuenta de que él la había lastimado y había ignorado todas las veces en las que ella intentó decirle que estaba apunto de irse a pesar de que lo seguía amando.

Ella se cansó de ser infeliz estando a su lado y seguir amándolo como en un principio, pero sabía que ya no había más que hacer estando a su lado mientras él seguía ignorando todo lo que ella hacía. La vida la llevo a comprender que no podía seguir entregándolo todo mientras la otra persona disfrutaba su vida, siendo feliz sin ella teniéndola a su lado. El día en que se fue sufrió, pero también había sentido ese alivio que tenía mucho que no sentía, pues sabía que ahora sin él tenía a un camino abierto y libre para seguir caminando sin perder velocidad. Sentía una libertad del dolor que él le daba todos los días al dejarla ahí sola, al no escuchar sus palabras de amor y al rechazar sus labios y sus brazos.

Al ya ver que la había perdido comenzó a comprender que no la había valorado mientras estuvo a su lado y que lo único que hizo había sido sentirse cómodo al verla cerca de él, entrando a un confort que perdió el día en que ella se fue, y así fue cuando comenzó a recuperar el amor, poner atención a lo que ella quería y comprendiendo que era demasiado tarde para recuperarla… la había perdido.