No puedes ver más allá de tu propio beneficio. El egoísmo te come por dentro y no te has dado cuenta

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2015

Las persona que tiene un alma pura son las personas que tienen su mente centrada, que son capaces de ver la necesidad en los que la rodean. Lamentablemente en el mundo existe el contraste, esas personas que no pueden ver más allá de su propio beneficio, que hacen cualquier cosa por tragarse el mundo a pesar de todo, tengan lo que tengan que hacer y pisotear a quien tengan que pisotear.

No te has dado cuenta que no puedes ver más allá de ti mismo, de tus propias necesidades. No te has dado cuenta que el egoísmo y la ceguera te están dejando cada vez más seco, que te van tragando poco a poco por dentro, destruyendo y comiendo todo lo que te queda en el corazón. Tú corazón está lleno de basura, de cosas vanas que se irán junto contigo el día que ya no existas más en este mundo. No te has dado cuenta que conforme pasan los días vas quedando cada vez más solo, que las personas se alejan de ti porque tú mismo te has encargado de correrlas; no aceptas ayuda de los demás porque piensas que todo lo puedes hacer con tus propias manos y has dejado a ir personas que pudieron estar dispuestas de ir a cualquier lado por ti e incluso dar su propia vida por la tuya, pero que para fortuna para cada una de ellas decidieron alejarse a tiempo, decidieron dejarte solo antes de que pudieras destruirlas a ellas también.

Las cosas no salen como las esperas porque intentas encerrarte en tu propio mundo, intentas que el mundo dé vueltas solo por ti y dejarlo a tu disposición. Te vas pudriendo poco a poco y al parecer ya no hay nadie que quiera ni pueda hacer algo por ti; no quieren mover ni un dedo por ti porque no lo mereces, porque saben que puedes tocarlos y enfermarlos igual que tú. Tu egoísmo ya rompió la oportunidad de que no mueras en soledad y que alguien esté para ti para cuando lo necesites. Las cosas se fueron entre tus dedos y ya no hay nada más que hacer. Al parece no te importa; al parecer no te has dado cuenta que ya no queda nada de ti, que todo lo que eres es monstruoso y aterrador para los que han estado cerca de ti.

No has dejado de hablar de ti mismo, cerrando las puertas de tu alma y de tu corazón para que alguien pudiera entrar y demostrarte que hay amor en el mundo, que dos o más personas funcionan mejor que una sola y que no todo podrás hacerlo con tus propias manos porque todos necesitamos en algún momento de otras manos, de cariño y ayuda. No has comprendido que la soledad no es buena para nadie, que quizá puedas disfrutarla de algún tiempo pero jamás mantenerla por siempre porque puede cerrar tu mente, dejarla hueca y pensar que no hay nadie mejor que tú. No te sientas más que los demás porque en algún momento llegarás a ocupar de ellos.