Para el que vendrá a Amarme

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He oído decir a muchas personas que el amor lo supera todo, lo supera todo y lo supera todo; que el amor se hace más fuerte cuando superan los obstáculos que pone la vida, he oído que incluso la distancia no es motivo de separación, que cuando se ama de verdad con todo el corazón no importan todas aquellas situaciones que puedan separarlos, porque el amor siempre triunfa sobre el mal; también he oído decir que quienes están destinados por fuerzas celestiales a estar juntos, lo estarán aunque estén en constantes ataques, que no hay fuerza humana que pueda separarlos por que los une un poder superior.

¡Entonces!  es allí cuando pienso ¿porque no he podido ser feliz con nadie? ¿será que no hay hombre para el cual amarme solo a mi sea suficiente? ¿o es que tan sencillamente no nací para amar, para vivir en compañía, para formar una familia?

Más que estar así pensando todo el tiempo, formulándome preguntas sin respuestas, imaginándome cuentos de hadas, creando frases de amor que nunca dedico, diseñando al hombre ideal, al hombre de mis sueños, al hombre que quiera pasar el resto de su vida a mi lado, con el que pueda vencer miles de batallas por mantenernos juntos, aquel hombre que no le tema a los desafíos, que luche por estar junto a mí, que me ame, aquel al que yo pueda amar sin límites, aquel hombre para el cual todos mis defectos sean gratas cualidades, que no se sienta insatisfecho cuando este a mi lado.

Pero al fin y al cabo solo son ideas, sueños, horas perdidas imaginando todo este que sé que nunca pasara; no quiero seguir así, haciéndome más daño cada día, acabando con mi propia vida poco a poco; y es que como puedo esperar que alguien llegue a amarme locamente, cuando ni yo misma puedo amarme por todos, cuando ni yo misma puedo ser capaz de ser feliz por mi cuenta; ya no quiero vivir en ese letargo que me permite pensar en todas esas cosas, para nada, porque lo único que hago es entristecerme.

“De hoy en adelante aprenderé a vivir sola, estando realmente sola, para aprender a quererme, a amarme, a darme el lugar que merezco, a aprender lo que valgo; de hoy en adelante dejo todo aquello en el pasado, dejo las largas horas de imaginación, para empezar a vivir días reales, llenos de vida, de emoción, de pasión, sin perder mi verdadera esencia, mi espiritualidad, aquello de lo que estoy realmente hecha, con la esperanza de que en algún momento, no muy lejano, llegue la persona ideal a mi vida, pero mientras tanto viviré cada momento como si fuese el último, “viviré cada día con los pies en la tierra, con ilusión, con creatividad, con pasión, con calma, y sobre todo con amor, con profundo amor, todo el que acumulare para ti, para ti que vendrás, porque sé que vendrás”.

Por: Withnne Theyllor