Dama es aquella que no le interesa tener muchos hombres a sus pies, sino uno solo a su altura.

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Qué triste ha de ser tu historia, la verdad es que te compadezco, porque tú crees que me robaste algo valioso y aunque en su momento también creí que él valía la pena resulto ser un cualquiera como tú, así que no vengas a insultarme como si tu fueras la mujer de la casa y yo la ramera, no te equivoques que ambas sabemos el lugar que tenemos, y si piensas que voy a detenerme a llorar porque lograste acostarte con mi marido, debo decirte que es todo lo contrario, me has ayudado más que perjudicarme, me abriste los ojos para darme cuenta del error que había cometido y para poder separarme legalmente de ese a quien alguna vez respeté.

No te preocupes que antes de irme te dejaré la casa limpia y todo en su lugar, quiero que al menos tus primeros días sean agradables, porque seguramente tú no sabes nada acerca del hogar, porque eres una cualquiera que se acuesta con el primero que le viene en frente, así que no debes de conocer nada acerca de las obligaciones del hogar, y yo imagino que a él no ha de importarle mucho tampoco, porque lo que busca es revolcarse contigo como cerdos en el lodo y para eso cualquier lugar es bueno.

Todos los insultos y las amenazas que me hiciste eran completamente innecesarias, también ese vídeo que tomaste cuando ustedes dos estaban enredados en la cama, comportándose más como animales que como personas, solo era necesario que me hicieras saber que mi marido tenía una amante y yo gustosa te habría dejado libre el camino, pero dado el hecho de que te tomaste la molestia de enviarme sus conversaciones por e-mail, whats app, y las cartas en las que él te describía lo horrendo que era vivir a mi lado y como pensaba divorciarse de mí, y como deseaba estar contigo solamente para poder pasar todo el día revolcándose contigo, voy a tomarme la libertad de darles un buen uso.

Voy a usarlos para acelerar los trámites de mi divorcio con él por infidelidad y exigirle la pensión por correspondiente, y todo se facilitará gracias a todas las pruebas que tú misma me facilitaste, también debo decirte que me tomé la molestia de investigarte y tengo pruebas de que andas al menos con otros dos además de mi marido, pero no debes preocuparte, guardaré el secreto en pago al favor que me has hecho al quitarme de encima a ese hombre que no valía la pena.

A cambio solo te voy a pedir un favor, deja de darte esos aires de dama, al menos en mi presencia, porque una dama no es aquella que busca muchos hombres para tenerlos a sus pies, si no uno solo que este a su altura, así que seamos claros al menos en eso, yo soy la dama y tú la ramera.

Autor: Sunky