Si supieras…

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Yo vengo y tú no estas, tú vienes y no estoy, yo me conecto y tú aún no, te llamo y estas ocupado, me mandas un texto y yo no tengo saldo, no nos podemos encontrar. No hay momento que coincida con lo que queremos, no hay tiempo para hablar, para contarte como ha ido mi día, para escucharte mientras me platicas como ha sido el desenlace de tu empleo, para darte un beso mientras miras el suelo desecho por el sueño, para acurrucarme en tus brazos y conciliar un lindo sueño. No hay tiempo para nada de lo normal entre un par de novios.

No te rindes eso es obvio, no me quejo porque por ti me voy y lo dejo todo incompleto, pero la realidad es distinta nos hace ver que sea comos sea no podemos, que nos pesa una relación que no se desarrolla como queremos y no es por tu falta o la mía; es porque la distancia que divide estas manos de poder tocarse es amplia y nosotros somos tan pequeños.No hay tiempo ya para preguntar un sencillo ¿Como te va? ¿Qué hiciste hoy?… La verdad es que esta relación nos pesa, nos deja un hueco en el alma y nos va haciendo grietas en el corazón. Sin rutina, sin diferencia, sin quejas de tu falta de desempeño, sin los reclamos para mí por no querer hacer más que dormir a tu lado; nada de eso porque para empezar nada de eso es real.

A pesar de todo el amor no se va, el amor no se calma y la pasión sigue creciendo… Mil llamadas para recordarnos que nos amamos y que luchamos por un final mutuo, mil mensajes con lindas caras y corazones rosas para no dejar de pensar que pensamos en ambos sin importar lo complicado de esta relación y muchas noches de sueños compartidos para no dejar de planear lo que buscamos con esta relación.

Pero la soledad que me invade es más fuerte que el amor que yo quisiera darte, aquí es cuando entra la realidad y me hace darme cuenta que no quiero seguir de esta manera, que sí necesito sentirte a mi lado y que no puedo vivir un día más alimentada de sueños que no se vuelven realidad, que mi cuerpo necesita más que una ilusión; si supieras que estoy por desertar y aunque me parta el alma la decisión ya esta tomada.