Lo más doloroso es perderte a ti mismo aferrándote a un amor que no existe, ni existirá.

0
112

Tengo más culpa que tú, de hecho, debo aceptar que prácticamente toda la responsabilidad es mía, porque sabía que en realidad no me amabas, pero me convencí a mí misma de que si lo hacías, me alentaba en cada caída como si en verdad hubiera una algo real a lo que pudiera aferrarme, pero todo había sido una invención mía, un cuento de hadas con final feliz que muy en el fondo sabía que nunca llegaría.

Siempre supe que era malo idealizar a las personas, siempre me lo dijeron, y creía entenderlo bien hasta que te conocí, “cuando alguien parezca demasiado bueno para ti, ten mucho cuidado”, eso me decía mi padre y no comprendía porque, yo creía que no había que emocionarse mucho con las personas y punto, pero quizás a lo que él se refería era que nadie es mejor que tú, pero si tu vez a alguien muy por encima de ti debes alejarte, porque a esa persona le permitirás hacer contigo lo que quiera, porque te considerarás indigna de llevarle la contraria, de ir en contra de sus deseos, porque te sentirás dichosa con el simple hecho de tener su compañía independientemente del trato que te dieran.

Eso fue precisamente lo que me paso contigo, yo siempre creí que eras demasiado bueno para mí, y vaya que estaba mal con esa afirmación, primero porque te infravaloré, y segundo porque me estaba menospreciando mucho, porque podrás ser muy guapo y lo que quieras por fuera, pero por dentro eres una escoria de persona, y si le restamos a tu apariencia tu personalidad, quedas peor que un cero a la izquierda, aunque lamentablemente tarde me di cuenta de eso.

Fui tu juguete e hiciste de mi lo que quisiste, porque aun cuando me di cuenta que tenías a otras mujeres en tu vida, fui lo suficientemente estúpida como para creerme aquello que me decías: “si te vas, hay muchas que estarán esperando para ocupar tu lugar”, y como si en verdad de un privilegio se tratara, acepte ser una más en tu vida, solo con el deseo de tener un pedacito de ti en mi vida, aunque fuera solo cuando tu quisieras, y solo para des aburrirte de las otras que compartían la misma desgracia que yo.

Como dije no te culpo por lo que pasó, sé muy bien que fui yo quien se metió en las fauces del lobo, solo quiero que sepas que comprendí y aprendí de mi error, y que no volveré a cometerlo jamás, porque nadie es más importante que uno mismo, porque un amor verdadero nunca te denigraría como lo hiciste tú, y porque nadie vale la pena como para perderte por el en el camino.

Autor: Sunky