Le echaba tanto de menos que…

0
84

Y aquí estaba yo, una vez más, escribiéndole de nueva cuenta a un amor que quizás no me respondería jamás.

Aquí estaba yo, con los recuerdos a flor de piel, con la sensación de que sus caricias continúan en mi piel, aunque si, era así, nadie había pasado por los sitios en que estuvo él, nadie, sus huellas seguían intactas en mí y tal vez eso era lo que dolía más, entre tantas cosas.

Le echaba tanto de menos que quería matar el tiempo con historias que nada tenían que ver con la nuestra pero que me hacían fantasear en que algún día tendríamos su mismo final.

Le echaba tanto de menos que, aun en la mesa dejaba intacto su lugar y colocaba su plato por si acaso él un día aparecía a hacerme compañía como los días de ayer.

Le echaba tanto de menos que me compré su loción y la esparcía por toda la casa para sentir que era él quien ahí estaba.

Le echaba tanto de menos que releía sus mensajes una y otra vez, incluso reproducía sus notas de voz y no puedo explicar la sensación que se apoderaba de mí, una mezcla de alegría, melancolía y decepción.

Le echaba tanto de menos que mi reloj aun marcaban las 3 y continuaba siendo enero. Él volvería, lo había prometido, el calendario estaba intacto, así el tiempo trascurrido no me parecía un siglo de tanto extrañarlo.

Le echaba tanto de menos que, soñaba con él, pensaba en él y no quería a nadie que no fuese él.

Le esperaba en el mismo lugar, justo ahí en donde me prometió que lo nuestro no tendría final. Ahí mismo en donde me plantó un beso en la frente y se marchó con la excusa de que yo merecía algo mejor.

Él era lo mejor, por eso continuaba aquí esperándole, sin importar las primaveras o los inviernos que pasaran, aquí seguiría, en el mismo lugar, en ese mismo donde me prometió que nunca tendríamos un final, en ese mismo donde por lo visto decidió no luchar más y aun así, yo continuaba ahí, esperándole…

Autor: Stepha Salcas  (Diario De Una Bipolar)

Derechos de Autor.