Esta noche la cabeza será tuya, pero las vueltas mías.

0
38

Me imagino paseando por tu mente con carcajadas cargadas de recuerdos, con el reflejo del sol en mi cara aquellas tardes de verano. Brilla hoy con más fuerza incluso este mes de marzo.

Sé que me piensas con ese olor a mar que dejaron aquellos días en la Isla, o que solamente pierdes la noción del espacio al poner tu vida en blanco por unos segundos para recordarme por el resto de tus días. Sé que imaginas esos lunares de mi espalda que tantas noches te hicieron perder la cordura; ahora la locura de olvidarme te envuelve en una desazón en la que no concibes el porqué.

Recuerdas mis pasos cada vez que escuchas como alguien camina con fuerza detrás de ti; sabes que siempre lo hice cuando el final, era un abrazo cada tarde de invierno lo que reconfortaba mis días fugaces y envueltos en el consuelo de encontrarme con tu sonrisa. Aprietas la mandíbula con rabia cuando el perfume de cualquiera no es el de cualquiera, sino el que yo utilizaba entonces, y por qué no, sigo utilizando hoy.

Sé que sonríes débilmente cuando escuchas a alguien hablar solo; sabes que era lo que mejor hacía mientras descargaba mi bolso, me acomodaba en short y viajaba hacia la cocina dejando atrás todo para preparar contigo algo rico, y maridar el olvido de la rutina con una eterna y efímera copa de vino tinto encima del banco de la cocina. Te duelen los detalles, lo sé, pero no lo siento.  ¿A qué suenan ahora los acordes de aquella canción? ¿Cómo vas hacer para dejar de asociarla a aquella noche de cervezas y risas donde nos conocimos? ¿Qué tiene que pasar para que no la reproduzcas en bucle esta noche que duele? ¿Cómo se solventa el conflicto atormentante en el que se ha convertido el recuerdo de mis ojos? ¿Dime que harás cada vez que amanezca mi sombra entre tus sábanas calientes por otra? ¿Y cuándo confundas su nombre con el mío?

Esta noche sonrió entre líneas, soy el peor de tus recuerdos, permaneceré anclada a tu necesidad de olvidar, pero con imposibilidad de hacerlo, esto sí que lo siento. Navego a golpes por tu cabeza hoy, porque esta noche la cabeza será tuya, pero las vueltas mías.

Por: Sandra López