Ni antes ni después, llegaste en el preciso momento, mi querido bebé

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Y sin esperarlo o tal vez si, o tal vez después de desearlo con todo tu ser, llega el amor de tu vida en una mini proporción. Todos los miedos y las dudas te invaden, deseas saberlo todo a la vez y ser tan valiente y la mejor para él. No importa cuántas cosas te cambiará, solo sabes que a partir de hoy no volverás a estar nunca sola, sabes que todo lo que seas será por y para él, cada triunfo y cada victoria, que todo tu amor le pertenecerá y que no habrá nadie más que sea tan importante como él. Él será el único y gran amor de tu vida y eso, te hace la mujer más feliz del mundo. Ahora la vida tiene sentido… Ahora las pequeñas cosas no tienen más relevancia, hoy eres invencible, hoy eres la más afortunada. –Stepha Salcas

Y fue tan extraña esa sensación de sentirme tan llena, tan completa y feliz, sin saber que estabas ya dentro de mí. Con una revolución de sensaciones me dijiste: ¡mami, estoy aquí!

Una ola de sentimientos me inundaron; pero el mejor de todos fue un inmenso amor, ese que me hiciste sentir apenas supe de ti.

Y ahora te encuentras dentro de mi vientre y yo tan ansiosa por al fin conocerte.

Tengo temor y mucha preocupación pues deseo con todo mi corazón, ser para ti la mejor.

No tengo un manual ni un instructivo pero te prometo que juntos enfrentaremos cualquier desafío.

Muero por conocer el color de tus ojos y que tus manitas sujeten mis dedos, saber que tanto tendrás de mí y que tanto sacarás de él, el hombre al que amo con todo mí ser.

Muero por poder acariciar tu carita y decirte al oído cuanto te amo mi vida.

Hay tanto que debemos contarnos, un sinfín de historias por escribir pero por el momento no puedo sentirme más alegre y ansiosa por el día que te he de recibir.

No hay comparación con esa revolución que provocas dentro de mí, ahora conozco la gloria, ahora sé lo que es ser dichosa, ahora entiendo lo que es ser feliz.

Y todo es por ti y tu llegada mi pequeño angelito, no sabes cómo ansió con todo mí ser por fin tenerte en mis brazos; cuidarte, protegerte y amarte como tú lo mereces.

Hoy no puedo sentirme más afortunada y bendecida, algo muy bueno debí hacer para merecerte.

Hoy te espero con gran emoción y no puedo más que pedirle a Dios que guíe tus pasos y mi enseñanza, que te convierta en el niño más dichoso y feliz y a mí me de los suficientes años para estar junto a ti.

Eres el bebé más deseado y te prometo también serás el más amado, te espero aquí… mi querido bebé.

 

Autor: Stepha Salcas  (Diario De Una Bipolar)

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