El peor error de una mujer es regresar con un hombre que ya le fallo una vez.

0
72

Para empezar quiero decirte que no entiendo el motivo por el cual me fallaste la primera vez, sé que no te he dado lo mejor de mí, pero nadie puede pretender ser perfecta todo el tiempo, y yo nunca me erguí como la mujer modelo, sabes que soy una mujer ordinaria pero con buenos sentimientos, franca, alegre y cariñosa, ¿Qué no era eso lo que siempre decías que querías de mí?, ¿en algún momento deje de ser buena contigo?, o ¿en que momento deje de ser digna de tu amor?, ¡dímelo, necesito que me lo digas!.

[SM-Responsive][/SM-Responsive]

¿Porque no fuiste capaz de apreciar lo mucho que te amaba y todo el amor que tenías en casa?, en realidad creí que a pesar de los problemas que de vez en cuando tocaban a nuestra puerta éramos felices, ¡porque tus hijos yo si que lo éramos!, pero como un perro hambriento te fuiste en busca de otra carne, te revolcaste en la suciedad de aquella hiena que clavo sus colmillos en ti para marcarte como suyo cuando perfectamente sabía que tenías un hogar.

Fue muy triste terminar dando me cuenta de tus infidelidades no por ti si no por las muchas pistas que dejaba ella en tu piel, y por aquellas notas que te dejaba dentro del bolsillo del pantalón, y que al prepararlos para lavarlos yo terminé encontrando, es una tristeza que ni siquiera tuvieras el valor para venir de frente a decirme que habías encontrado una nueva pasión, pasión que era más importante que la familia que no solo te amaba si no que te idolatraba, ¿eres consciente de la imagen perfecta que tus hijos tenían de ti verdad?

Todo lo despreciaste por cumplir un capricho idiota de sentirte conquistador, pero, ¿para que haz de conquistar algo nuevo si lo que posees es mejor?, después de descubrirte te marchaste, creía que era porque no podías soportar la vergüenza de habernos fallado y tener que mirarnos a los ojos, creía que era porque estabas tan acostumbrado a la alta estima que te teníamos y no podrías vivir con un trato diferente, eso creía en ese entonces, pero la verdad es que te urgía largarte a los brazos de esa zorra, pero para ella tu libertad era algo que le quitaba la “emoción de tenerte” así que te dejo también.

Volviste llorando a mi puerta por una oportunidad más, yo no sabía lo que te había sucedido, estaba demasiado ocupada cuidando de nuestros hijos, trabajando, y en mis tiempos “libres” lloraba y trataba de entender que era lo que había pasado, pero volviste y yo no pregunte porque, te disculpaste y dijiste no saber que era aquello que estabas haciendo, que nunca creíste perdernos y que ahora que no nos tenías en tu vida te habías convertido en alguien miserable.

Te deje volver, no porque te lo merecieras, sino por nuestros hijos a quienes se les ensombreció la existencia desde que te fuiste, pensé que esta vez habrías aprendido la lección, y que valorarías más lo que en casa tenías, aunque en el fondo yo ya no podía ser contigo la misma, aunque yo realmente ya no podía decir que te amaba aun así te deje volver y procure darte el mismo trato que antes, ¡no tienes idea de todas las dificultades que pase para dejarte volver!, fui el hazmerreír de muchas personas, pero no me importaba con tal de que nuestros hijos volvieran a sonreír.

Pero dicen que “el que la hace una vez, la vuelve a hacer” y así fue, porque al tu recobrar tu familia volviste a ser “interesante” para aquella mujer, y en vez de alejarte y haber aprendido tu lección, fuiste como un infante por un caramelo envenenado otra vez, la diferencia fue que yo de alguna manera esta vez ya esperaba tu traición, así que pude darme cuenta inmediatamente, y terminé entendiendo que todos mis sacrificios por perdonarte fueron mi peor error, ¡vete y jamás en tu estúpida vida vuelvas a intentar pedirme perdón!.

Autor: Sunky