Destinados a no ser.:

0
34

Así como dice el dicho “todos tenemos un amor imposible”, similar era el nuestro, imposible y no por falta de amor sino por el simple hecho de que estábamos destinado a no ser, a no coincidir.

Era ese amor que una mujer siempre sueña, un amor de cuento, pero en todo cuento hay un tramo de incertidumbre. Así era nuestro amor, miles de idas y miles de vueltas. Era lastimarse una y otra vez, ya sabía exactamente como tropezar con la misma piedra una y otra vez.

[SM-Responsive][/SM-Responsive]

Y si bien yo lo amaba y lo había esperado toda una vida, comprendí, que el amor no era eso… Amar no era quedarse acostada en una cama llorando esperando que él se decidiera a volver, amar no era sufrir porque el no llego a sentir lo mismo que yo, amar no era sentirse muerta en vida. Amar era mucho más simple que eso, amar era simplemente sentirse complementada por alguien más, así de simple y así de difícil fue entenderlo. Porque para amar a alguien más primero tuve que aprender a amarme a mí misma, y fue ahí donde entendí lo que era realmente el amor; y que siempre va a ver una persona a la cual amemos por el resto de nuestras vidas, aunque estemos destinado a no ser, a no concentrar, a no soñar los mismos sueños, a no caminar de la mano imaginando una vida juntos. ¿Destinado a no ser por el simple hecho de que hay personas que no saben valorar a quien realmente los ama y ese tipo de personas son al final las que se terminan encontrando en el trayecto de sus vidas con personas exactamente igual a ella, y como terminan? Sufriendo, y es en ese momento donde vuelven a buscar a quien realmente los amaba, y así básicamente era él. Irse y volver, pero no volvía porque me amara sino porque necesitaba sentirse amado.

Puso tanto punto seguido en nuestra historia, tantos momentos sin continuar, tantas veces me dejo con el corazón en la mano. Tantas noches pensando en que estaba equivocada sin saber que el equivocado era el, que quien se iba a terminar arrepintiendo era él. Cuantas veces me prometí a mí misma no volverlo a buscar para no seguir lastimándome, pero no, tan vulnerable era a su amor que caía de nuevo y lo buscaba, y ya sabemos cómo era la historia, ir y volver. Hasta que un día se fue, no lo busque, y nunca me busco, fue precisamente en ese momento donde entendí que le daba igual si me quedaba o si me iba; en su vida no era nada.

Entonces entendí que para que nadie me rompiera el corazón primero tenía que aprender a amarme a mí misma. ¿Cosa difícil no? Pero cuando lo logras, ya nada te rompe el corazón.

Y si bien nunca voy a poder superar ese dolor, aprendí que el amor no es sentirse triste sino más bien encontrar a quien te alegre la vida y eso fue lo que me marco para siempre.

Por: lu