Dejaste de ser mi inspiración, parte importante de mi vida. Dejaste de ser la persona a la que yo amaba con todo el corazón

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El amor ciertamente es como una planta que para que crezca debe ser plantada en buena tierra y atendida todos los días. Se debe regar con mucho cuidado para que nunca se seque pero tampoco ahogarla. El agua en esta metáfora tan vaga representa esa atención y cuidado que se le debe dar a la persona a la cual se dice amar.

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Mientras estuvimos juntos nunca supimos cuidar nuestra planta porque yo pretendía darle agua de más, darte demasiada atención y cuidarte en exceso; digo que en exceso porque no lo merecías, ya que tú hacías todo lo contrario, no tenías cuidado de nuestro amor, de esa planta que se suponía que estaba a cargo de los dos y no solo mío. No te preocupabas por regarla y darle la atención necesaria. Con el paso del tiempo y observando el poco interés que tú le dabas a nuestra planta poco a poco deje de darle esa atención yo también, dejo de importarme y la dejamos secar.

Quizá fue lo mejor. Quizá lo mejor fue dejarla morir y preocuparnos por todas esas cosas que de verdad nos importaban. No quiero echarte toda la culpa a ti, pero tú tuviste la mayor parte de ella porque tú fuiste el primero que dejo de regarla y atenderla como debería de ser, dejaste de entregar para sentarte cómodamente mientras me veías todo lo que yo hacía por ti.

Estuve ahí todo el tiempo que pude soportar tu frialdad y tu distancia. Quise soportar el tiempo posible a lado de una persona que no tomaba en serio la vida de nuestra planta, la vida de un amor que en un principio fue lo mejor que me había pasado en la vida. Aún recuerdo aquellos días, en los que era tan feliz a tu lado. Aquellos días en los que me mostraste los mejores sentimientos del mundo, esos sentimientos que sabía que no encontraría en otra parte. Pero todo llego a su fin y debo entender que el ciclo llego a su fin y no debo volver a entrar en él porque no me llevará a ningún lado.

Debo decir que el tiempo en el que todo se mantuvo como debe de ser cualquier relación fue el tiempo más hermoso de mi vida, un tiempo que recordaré por siempre y algo que marco mi corazón sin darme cuenta. Te extraño pero sé que no vale la pena hacértelo notar, decirte cuanta falta me haces y cuanto daría por regresar el tiempo y disfrutar de aquellos abrazos, caricias y besos que me dabas. Sé que me amaste, de eso no hay duda, pero donde existe la duda es el por qué dejaste de hacerlo, el como paso o que fue lo que hizo que te alejaras de mí de la manera en que lo hiciste. No quiero molestarte ni tratar de remediar las cosas porque sé que esta relación ya no tiene remedio. No quiero pretender que nada pasó entre nosotros dos porque has causado heridas que jamás se borraras y que siempre estarán ahí para recordarme lo que fuiste en mi vida.