Que te vaya bien y puedas olvidar, porque yo no sé…

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Llegó la hora de despedirnos. Duele. Duele horrores. Nadie nos preparó para esto. Sé que a ti te duele tanto como a mí, y aún nos estamos preguntado por qué nos estamos diciendo adiós. Pero fueron muchos los errores, de ambos, algunos imperdonables, que ya no era posible seguir juntos.

La barrera entre el odio y el amor apenas se podía distinguir. Nuestros sentimientos ya no eran claros. Es decir, aún hay amor, lo sé, de ambas partes, si no, ¿por qué duele tanto? Pero también hay mucho resentimiento, mucha ira, muchas emociones encontradas que nos han ido desgastando y que no nos hacen nada bien.

Te vas, y es lo mejor. Te deseo que te vaya bien. Que el nuevo camino que empezarás a recorrer esté lleno de buenaventuras, de buena suerte, de dicha, esa dicha que a mi lado nunca fue completa, como bien dijiste, con esas palabras que, aunque no quisieron lastimarme, lo hicieron, me hirieron en lo más profundo de mi ser, porque bien sabes que yo me empeñé en ser la mejor de las mujeres para ti. Pero ya está por demás. Te vas, y te deseo lo mejor…

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Que te vaya bien, mi amor, y te digo mi amor, porque te sigo amando, no lo voy a negar, este sentimiento no va a morir así tan fácil, lo voy a llevar conmigo por mucho tiempo, y quizás, aunque encuentre alguien más en mi camino, aun así no pueda olvidarte.

Espero que, a donde quiera que vayas, con quien sea que estés, tampoco me olvides, que guardes un lugarcito en tu corazón para mí, así como yo lo guardaré por siempre para ti.

Hagamos un pacto: no nos guardemos rencor. Yo sé que terminar del todo bien es imposible, pues ha habido mucho daño, muchas situaciones que nos han lastimado, o mejor dicho, nosotros nos hemos lastimado el uno al otro, a veces sin querer, otras veces con plena intención.

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Créeme cuando te digo que yo estoy arrepentida de mis errores, pero sé que eso no basta, el daño está hecho y es irreparable. Sólo te pido que no te vayas con una imagen tan mala de mí.

Cuando te acuerdes de mí, antes de que el resentimiento venga a tu mente, deja que acudan a tu memoria todos los momentos bonitos que pasamos este tiempo que estuvimos juntos. ¿Recuerdas? No todo fue malo, ¿verdad? Tuvimos lo nuestro, aquellos días que fueron puro amor. Quedémonos con eso.

Hasta siempre, amado mío.