No tenían muchas cosas en común, pero estaban locos el uno por el otro.

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Se notaba a lo lejos lo mucho que se amaban, tenían fuego en la mirada y pasión en su alma, y sin embargo, eran tan diferentes, que a veces chocaban, muchas veces se peleaban, pero lo cierto es que cuando estaban lejos, se extrañaban

Era obvio que no podían vivir el uno sin el otro…

Él la miraba como si ella fuese magia, ella le correspondía con besos, con sonrisas, con miradas, El adoraba besar su frente, ella adoraba besar sus ojos y toda su cara, ella adoraba sobre todo morder sus labios en las madrugadas.

 

Había una gran complicidad entre ellos, había entre los dos algo que los acoplaba, eran el complemento perfecto, eran almas gemelas que a veces no congeniaban

Los dos eran dominantes, necios y arrogantes, siempre buscando tener la razón, pero lo triste de todo, es que  en medio de una discusión, un día vencidos por el enojo, se dijeron adiós.

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Lo cierto es que fueron muy tontos los dos, les ganó el orgullo, les gano un momento de exaltación, tristemente, dejaron escapar el  amor, como si fuera tan sencillo encontrarlo en cualquier rincón.

No se dieron cuenta de la suerte que tenían al estar juntos, no se dieron cuenta de que perdían todo al dejar que sus diferencias vencieran la ilusión.

Y sin embargo, los dos eran tan orgullosos, que  a pesar de su tristeza, ninguno de los dos cedió.

El ahogo sus penas en alcohol, ella muchas noches le lloró…

Pasaron algunos años, tal parecía que su amor se había olvidado, pero el día menos pensado, el destino les jugó pesado,

Se encontraron frente a frente, tan iguales, pero tan diferentes, los dos un poco más maduros, menos impulsivos, más coherentes.

Les basto una sonrisa para descubrir que el amor no se había evaporado.

 

Los latidos de su corazón casi no los dejaba respirar, pero él se armó de valor y la volvió a besar, ella no opuso resistencia, ella moría de ganas por volverlo a mirar.

 

Descubrieron que a pesar de todo, el amor seguía intacto, tan locos el uno por el otro, como hace tanto

Escrito por:    Señorita Libélula.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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